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martes, 16 de diciembre de 2014

FAM. ASTERACEAS (RUSCACEAE)

DESCRIPCIÓN: Ruscus aculeatus
Aprovecho este "post" para felicitaros las fiestas, y escribiros sobre un arbusto mediterráneo muy singular cada vez más raro de observar de forma silvestre, y que se ha venido usando por estas fechas como adorno navideño por su ligero parecido al acebo, aunque nada tiene que ver con esta planta desde un punto de vista botánico.  

Detalle del fruto rojo intenso del ruscu.
Precisamente este parecido, ha puesto en peligro la presencia de esta especie vegetal en algunas zonas mediterráneas de donde es oriunda, por lo que aprovecho la ocasión desde el blog, para denunciar el uso o mejor dicho el abuso, que algunas personas vienen haciendo de esta planta al recolectarla por su mero uso decorativo o medicinal, y que quizás por desconocimiento, están contribuyendo a esquilmarla de su hábitat natural.

Se trata pues, de un arbusto de pequeño porte (20-80 cm. de longitud) y "hojas" perennes de color verde intenso, muy apreciada en jardinería y conocido como Ruscu, Ruscus aculeatus.  Esta planta posee una particularidad por presentar falsas hojas (filóclados), ya que son realmente tallos secundarios en forma de hojas punzantes pero que sin embargo, a pesar de no ser hojas propiamente dichas, representan su órgano fotosintético principal.  Igualmente curiosa, es la ubicación de unas florecillas violáceas con seis sépalos en dos verticilos situados en el centro de este órgano, donde coexisten flores masculinas y femeninas como si alguien las hubiera pegado a propósito.

Las florecillas violáceas  se encuentran en el centro de la pseudohoja en perfecta simetría.

RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Esta especie esciófila, es decir, planta que prospera en lugares sombreados, constituye una magnifica elección para formar setos cerrados muy apreciados en jardinería para el establecimiento de pequeños rodales de color verde oscuro de sus tallos, destacando entre el resto de la vegetación donde el color rojo brillante de sus frutos, aumenta más si cabe su atractivo.

Su similitud con el acebo su principal fatalidad.
Se recomienda plantarla en semisombra, asegurando cierta humedad en el sustrato y evitando su encharcamiento al que es muy sensible.  Aunque se puede multiplicar por semilla, se suele reproducir a través de esquejes o trozos de sus rizomas por su mayor éxito de implantación.  Es precisamente en sus raíces, donde se encuentran la mayor concentración de saponinas, sales de potasio, flavonoides, resinas, etc., que le confieren sus  múltiples propiedades como ya veremos.

Esta especie mediterránea, que acompaña a la encina hasta los mil metros de altitud, no soporta las heladas intensas ni los suelos excesivamente básicos por lo general, por lo que resulta ser un buen indicador de acidez del sustrato al encontrarse más cómoda en suelos con un Ph por debajo de 7.

Los tallos en forma de hoja una característica singular.

RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS:
Sus pequeñas flores unisexuales de un color blanco violáceo, no florarán hasta finales del invierno o principios de la primavera, aunque podamos ver ejemplares en flor a lo largo de todo el año. 

Capsodes flavomarginatus, una especie pertenenciente a la familia Miridae
 fenotípicamente muy variable y que se alimenta de savia elaborada.

A pesar del pequeño tamaño de sus flores, resultan  muy atractivas para numerosos insectos polinizadores como, lepidópteros, dípteros, heminópteros, etc, de los que depende para su reproducción, y que permitirán la aparción de sus exuberantes frutos rojos característicos a finales de otoño e invierno.  

Detalle de la "hoja" puntiaguda, sobre la que se descansa unos de sus polinizadores (díptero).
Algunos insectos usan la planta para alimentarse como este Capsodes flavomarginatus
que se alimenta de la savia de todo tipo de plantas y que  provoca estos característicos círculos.

Estos frutos muy apreciados por aves y mamíferos, pueden resultar algo tóxicos para el hombre pudiendo llegar a provocar diarreas o vómitos en caso de ingesta.  Sin embargo, en algunos lugares se consumen los brotes jóvenes de forma parecida a los espárragos, e incluso sus semillas como sucedáneo del café, pero nunca los frutos de forma directa.

Otros artrópodos encuentran en sus hojas un excelente refugio para multiplicarse.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA:
Además de su efecto diurético, depurativo, antiinflamatorio, calmante, astringente y muy usado en problemas dérmicos como la couperosis, también es muy usado contra la celulitis, por todas sus propiedades vasculares.  En conclusión, el rusco es ideal para cualquier tipo de problema relacionado con la circulación sanguínea, donde en sus raíces, almacenan la mayor parte de sus propiedades.

Al poseer "hojas" punzantes, la hacen especialmente interesante para acotar zonas
a modo de valla natural frente a la herbivoría.
Como decíamos anteriormente, son las saponinas unas de las sustancias más importantes que se encuentran en altas concentraciones entre sus rizomas, y que les confieren una propiedad antiinflamatoria.  Igualmente, es rica en sales de potasio, flavonoides, resinas, aceites esenciales y rutósido. Este último, responsable de la resistencia de los capilares sanguíneos, por lo que es usado contra las varices, gota o como incluso antihemorroidal, tanto para su uso en humanos como en veterinaria, debido a su potente efecto vaso-constrictor, encontrándose como materia activa en muchos de los actuales antihemorroidales del mercado.

El fruto es tóxico por ingesta para los humanos.
Igualmente en ganadería, es interesante aprovechar la propia estructura de la planta a modo de seto, de manera que pueda ser usada como valla natural o manga de manejo y/o separando los propios límites de la finca, ya que sus "hojas" punzantes disuaden a la herbivoría de cualquier acercamiento. Además, incorporando esta planta a nuestro agroecosistema, siempre tendremos cerca y en la propia explotación, un reservorio de sustancias activas como fitoterapia, para la elaboración de preparados y el tratamiento del ganado (siempre bajo la supervisión y el control del veterinario pertinente).

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jueves, 20 de noviembre de 2014

FAMILIA. JULIDAE

DESCRIPCIÓN:
Milpiés, cardador o arador (Julus terrestris Linnaeus, 1758).

En la época del año en la que nos encontramos, es muy frecuente tropezarnos con unos "gusanos rayados" con numerosas patas, que solemos identificar como milpiés y que algunos de nuestros seguidores que se lo encuentran en la parcela o en sus casas (como la amiga Mayte), se debaten entre la disyuntiva sobre su idoneidad de mantenerlos en el agroecosistema, o "pisarlos" a discreción.

Julus terrestris en busca de materia orgánica para alimentarse.

Es por ello, que me pareció oportuno dedicarles este "post" a los denominados milpiés, concretamente a estos conocidos como cardadores o aradores, y siempre con el propósito de conocerlos un poco mejor. Ya que en definitiva, estos artrópodos herbíboros y descomponedores,  realizan una labor fundamental a la hora integrar la materia orgánica en el suelo, y que a diferencia de los ciempiés, (ver la entrada de la escalopendra),  son totalmente inofensivos, por lo que no sólo debemos tolerar su presencia sino  incluso fomentarla.

Les encanta la baba de los caracoles.
Precisamente por su carácter descomponedor, lo incluimos en nuestra particular lista de fauna auxiliar, describiendo una las familias más representativas en la península ibérica como es el caso de la Fam. Julidae.

Esta familia de artrópodos hidrófilos, frecuentan lugares umbríos y húmedos, encontrándose activos durante la noche y/o primeras horas del día, permaneciendo ocultos durante las horas de mayor insolación entre la hojarasca, debajo de las rocas e incluso en hormigueros como podremos observar en alguna de las fotos más abajo.

Su cuerpo caracterizado por su aspecto cilíndrico, está dividido en dos regiones claramente diferenciadas: cabeza y tórax, donde la cabeza posee un par de antenas cortas, ojos compuestos y donde sus piezas bucales en algunas especies, se encuentran ligeramente modificadas para excavar y remover el terreno (de ahí el apelativo de arador o cardador). Es en el tórax donde se encuentran la mayoría de segmentos, entre los que se insertan en cada uno de ellos, dos pares de patas cuyo número máximo  no supera las 750 y la mayoría tienen menos de 200 patas; aún así... ningún otro animal posee tantos pares de patas, recayendo el record entre todos ellos en el diplópodo Illacme plenipes de California, con 375 pares.

Ommatoiulus sp. escondido en un hormiguero.
En ocasiones podemos verlos en hormigueros,
nidos de pequeños mamíferos o aves.










ESPECIE CONTROLADA:
Su labor beneficiosa no es sobre ninguna especie "plaga" como describimos en anteriores ocasiones, sino más bien estriba en sus hábitos detritívoros y descomponedores, fundamentales a la hora de mineralizar cualquier resto de insecto y/o materia orgánica fresca, a la vez que crea galerías y remueven el suelo, aireándolo y favoreciendo la oxidación de la materia orgánica y por tanto, poniendo a disposición de las plantas los nutrientes esenciales.  

Existen algunos diplópodos o quilognatos que son xilófagos (comedores de madera), aunque no pueden digerir la celulosa ni la lignina y necesitan la presencia de simbiontes en su aparato digestivo.  Del mismo modo, existen otros, que prefieren una dieta carnívora, pudiéndose alimentar de materia fecal y animales muertos.  

Es habitual encontrarlos en esta época deambulando por todas partes, incluso cerca de casa.

BIOLOGÍA:
Como habréis observado en alguna ocasión, estos artrópodos cuando son molestados se enrollan formando una espiral, el motivo no es otro que usar su duro exoesqueleto para cubrir sus partes blandas, mucho más vulnerables.

En lo que se refiere a su reproducción, son las hembras las que depositan sus huevos en montones alojados dentro de cavidades subterráneas, y que tras su eclosión nace una descendencia con tres o seis segmentos siempre muy cortos, pasando por numerosas mudas antes de llegar a estado adulto (imago).   

Diplopodo alimentándose del resto de la baba seca de un caracol.
En lo que respecta a la transferencia de esperma, puede ser directa o indirecta, y el esperma en la mayoría de los casos, se almacena en las espermatecas o receptáculos seminales que posee la hembra que elegirá el momento de la fecundación.  Una vez fecundada formará los huevos (bastante grandes con respecto a la dimensión del animal), y los enterrará en galerías en el suelo tal como venimos diciendo.


MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
La humedad relativa y el abonado orgánico, son fundamentales para el hábitat de los miriápodos, esto unido a un buen "mulching" de restos de cosecha y/o hojarasca, constituyen un medio muy favorable para la mayoría de las especies de diplópodos.  Sin embargo, debemos de decir también, que algunas especies indudablemente pueden llegar a ocasionar algún problema en cultivos como tubérculos, bulbos o especies cultivas por su raíz,  aunque esto no es lo habitual, y mucho menos en estas especies descritas.

No es difícil verlos también sobre la pared cerca de casa.

El ph del suelo, no es una dificultad para la implantación de estos animales. Como es sabido, en suelos generalmente ácidos y arenosos existe una dificultad en el desarrollo de anélidos como la lombriz de tierra y por tanto, se hace difícil contar con sus servicios y sus consecuentes beneficios.  Sin embargo, esto no es ningún problema para nuestros diplópodos que pueden desarrollarse sobre estos tipos de suelos ácidos, pudiendo representar una alternativa a la vermicultura.
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martes, 30 de septiembre de 2014

FAMILIA VESPIDAE

DESCRIPCIÓN:
Esta entrada la dedicaré a las injustamente denostadas avispas, concretamente a una de las familias más numerosas de himenópteros con más de 5.000 especies distintas.  Me refiero a la familia vespidae, fuente de innumerables recelos entre mayores y pequeños.  Estas avispas cosmopolitas, que a buen seguro nos han plantado cara en algún momento durante el pasado periodo estival, podemos considerarlas como unos de los aliados a incluir en nuestra particular lista de fauna auxiliar, a pesar de la molestia ocasional experimentada con el aguijón de alguno de sus miembros, mientras nos refrescábamos en la piscina de un amigo este pasado verano.

Polistes sp, dando la cara.

Son las hembras de esta familia, las que poseen un potente aguijón que usan como defensa ante cualquier amenaza  a su colonia.  Sin embargo, está diseñado para inocular veneno con el que inmovilizar a sus víctimas a las que dan caza, y que posteriormente trocearán con sus potentes mandíbulas para ofrecerlos como alimento a las larvas de su colmena.  No obstante, estas obreras no se alimentan de los insectos que cazan, sino que lo hacen de néctar y azúcares generados por las flores, frutos y/o secreciones de otros insectos, incluidos las de sus propias larvas.

Véspido decapitando a la mosca tigre.

Es en la época de cría (primavera-verano), cuando se vuelven más agresivas y cazan otros insectos para sus hermanas recién nacidas.  Es por tanto, que podemos afirmar que poseen una dieta pedotrófica, es decir, depredan insectos para dárselo a su prole, y es precisamente en ese momento en el que nos prestan su servicio al controlar algunas potenciales plagas.

ESPECIE CONTROLADA:
Principalmente dípteros, entre los que podemos incluir a la mosca de la fruta (Ceratitis capitata) o la propia mosca del olivo (Bractocera oleae). 

Polistes sp, capturando a la mosca zángano.
Sin embargo, es un depredador generalista que no hace remilgos a algún otro díptero como este sírfido que podemos apreciar en la foto. Como vengo diciendo en anteriores "post", este carácter generalista no debe ser subestimado ni pasado por alto, ya que la depredación de estos insectos sumará en el haber en el balance último contra una plaga.

BIOLOGÍA:
La protagonista de nuestro post, es un insecto social que forma colonias de individuos organizados en castas y que sólo viven un año.  Es la reina fecundada la que tiene mayor longevidad y pasa el invierno en lugares resguardados, esperando a que llegue la primavera para comenzar a generar otras avispas hembras estériles (obreras) y algunos machos fértiles que morirán a comienzo del otoño con los primeros fríos.  


Detalle de la Polistes bischoffi libando néctar.

Son los obreras las que construirán los nidos con celulosa, de ahí a que se conozcan como "avispas papeleras", y desarrollarán su gran colonia perfectamente organizada.  En cada comunidad hay una reina fértil y numerosos machos que salen de óvulos sin fecundar o partenogenéticos.  Las reinas jóvenes nacidas en esa colonia pasarán todo el invierno refugiadas para que en la primavera siguiente, cada una funde una nueva colonia, que verá como los machos y las obreras mueren al final del otoño, por lo que cada colonia solo dura una estación.

Poliste sp, troceando a díptero para llevarlo a su nido para alimentar a sus hermanas.

Los géneros más típicos son: Vespa sp, Vespula sp que hacen nidos grandes, así como el género Polistes sp que los hacen pequeños y unidos por un pedúnculo a las plantas como podemos apreciar en la foto.

Nido de Polistes gallicus L.
Nido de Vespula sp.
MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
Un fuente de agua es fundamental, puesto que la celulosa con la que hacen sus nidos, necesita ser humedecida para darle esa forma hexagonal característica de su panal.  Del mismo modo, alguna fuente azucarada o simplemente una vid cercana, les servirá para extraer esos azúcares necesarios para las obreras aunque nos estropearán las uvas.
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domingo, 3 de agosto de 2014

FAMILIA COCCINELIDAE

Psyllobora (= Thea) vigintiduopunctata (L., 1758). (Mariquita amarilla de 22 puntos).

DESCRIPCIÓN:
Dentro de la Orden Coleóptera, nuevamente recurrimos a la familia coccinelidae para dar respuesta  a una consulta de mi compañero y amigo Juanlu, sobre una pequeña "mariquita amarilla" (3-5mm) que viene observando este verano en su parcela y que paso a describir.

Siguiendo la estructura que viene siendo habitual en el blog Fauna Auxiliar, comentaré una serie de características comunes de la familia que nos ocupa, que engloba a depredadores emblemáticos para la regulación biológica de plagas, como el Cryptolaemus montrouzieri, Coccinella septempunctata o la propia Rodolia cardinalis.  El comportamiento de esta última, dio origen como sabéis a la consideración del control biológico como disciplina científica allá por 1888 en California, controlando de forma espectacular a la conocida cochinilla acanalada (Icerya purchasi), plaga devastadora por aquel entonces de los cítricos californianos.

Detalle frontal de Psyllobora vigintiduopunctata o mariquita amarilla de los 22 puntos

Todas las especies de las llamadas "mariquitas" que pertenecen a esta familia, se caracterizan por tener el cuerpo rechoncho, élitros pulidos, glabros y esféricos.  La punta de sus antenas en forma de mazas y colores metálicos, advierten a sus potenciales depredadores sobre su mal sabor y toxicidad.  Debemos recordar que tanto los adultos como las larvas de la mayoría de las especies de esta familia, se alimentan preferentemente de pulgones o cochinillas, siendo pocas las especies fitófagas.

Psyllobora vigintiduopunctata alimentándose de hongos
Sin embargo, la protagonista de este "post" (conocida como mariquita de veintidós puntos) se caracteriza no sólo por tener 22 puntos negros sobre sus élitros de color amarillo intenso, sino por el tipo de dieta alimenticia que posee.  Este coccinélido no se alimenta depredando a otros insectos como la mayoría de especies de su familia, sino que por el contrario se alimenta exclusivamente de hongos. 

ESPECIE CONTROLADA:
Por tanto, ayudan a controlar ataques de hongos como el mildiu o el propio oídio, auténticas pesadillas en mucho de los cultivos hortifrutícolas como la vid, patatas, tomates entre otras solanáceas, etc.  Esta mariquita amarilla, se alimenta de hongos del género Sphaerotheca sspp. que crecen sobre los tejidos de las plantas y que por tanto, contribuyen  con un beneficio directo sobre el cultivo.

Su gran movilidad es una característica de esta especie.
No para ni un minuto quieta. 









Pero su principal función en nuestro agroecosistema es su labor como bioindicador fúngico, ya que la mera presencia de nuestro protagonista, nos alerta de un más que probable problema de hongos y por tanto, nos permite planificar contramedidas como por ejemplo la preparación de caldo de bordelés.

Psyllobora vigintiduopunctata, excelente bioindicador que nos advierte de la presencia de hongos.



Sólo se detiene para alimentarse, está en continuo movimiento
 (difícil de fotografiar)
BIOLOGÍA:
Es precisamente en esta segunda parte del verano en la que nos encontramos, donde podemos observar sin ningún problema, todos los estadios del ciclo vital de nuestra protagonista. Su oviposición suele ser agrupada en paquetes de 15-20 huevos, ubicados como decíamos, en aquellas plantas que están siendo atacadas por hongos que les confieren ese color blanquecino característico.  Sus larvas, tardan pocos días en salir comenzando su alimentación inmediatamente de forma muy activa, debido a la extrema movilidad que poseen.  Sus larvas una vez que deciden pupar (suele durar entre 5 - 10 días), lo hacen sobre hojas o tallos de  plantas infestadas por el hongo, de manera que el adulto no pierde tiempo en buscar el alimento y aparearse.  El imago, que puede pasar el invierno refugiado entre rocas o cortezas, permanecerá en un estado diapáusico hasta la nueva primavera.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
La práctica de la agricultura ecológica, resulta una de las opciones más adecuada a la hora de facilitar la presencia de estos aliados en nuestra parcela.  Esto es debido a que las prácticas habituales de esta tipo de agricultura, en pro de fomentar la biodiversidad, tales como: el uso de policultivos, la asociación de cultivos, la incorporación de setos y plantas bancos, cubiertas vegetales, abones verdes, así como la conjugación de agricultura y ganadería, hacen que la presencia de los auxiliares se manifiesten y cubran todo su ciclo vital en nuestra parcela, actuando a modo de vacuna por si surgiese cualquier plaga o desequilibrio, aumentando por tanto, la capacidad de resiliencia del agroecosistema.

Su pequeño tamaño la hace casi pasar desapercibida.

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viernes, 18 de julio de 2014

FAMILIA REDUVIIDAE

REDUVIDOS: Rhynocoris erythropus (chinche asesina).

DESCRIPCIÓN:  Este "post" lo dedicaremos a una de las familias de insectos más importantes dentro de la Orden heteróptera, por contribuir activamente a la propia regulación biológica dentro del agroecosistema. El hecho de que algunas especies posean una dieta netamente depredadora, permite mantener a raya algunas de las plagas hortícolas más representativas, por lo que fomentar su presencia, lo hace especialmente interesante para aquellos agricultores que decidan combatir las plagas de una forma más sostenible.  Nos referimos, a la familia reduviidae donde se encuentran las llamadas "chinches asesinas" que pasamos a describir.

Detalle del largo estilete imposible de plegar por completo, así como de su cuello móvil
característicos de las chinches depredadoras.

Por lo general dentro de esta Orden heteróptera, caracterizada como sabéis por su típico aparato bucal picador-chupador, suelen englobarse individuos con alimentación fitófaga en su mayoría y por tanto, potenciales plagas.  Sin embargo dentro de ella, existen excepciones de familias que contienen individuos que se alimentan de forma depredatoria, como por ejemplo la familia miridae y la propia que nos ocupa.   Por todo ello, debemos incluirlas en nuestra lista particular de fauna auxiliar, considerándolas como familias que nos aportan valiosos aliados, como el Rhinocoris iracundus, R. annulatus, Coranus subapterus, o el propio Rhynocoris erythropus que podemos observar en la foto capturando a un himenóptero incauto.

Su arma mortal le sirve para ensartar a su víctima y extraerle todos sus jugos vitales.

La familia reduviidae comprende insectos muy variopintos, tanto por su estructura del rostro y cabeza, así como por el modo de fecundación y órganos genitales que nos ayudará en su clasificación taxonómica, pero que a su vez poseen una características comunes que debemos conocer; cuello móvil, largo estilete y sus fémures engrosados típicos de un cazador.   En su mayoría son depredadores generalistas y por tanto, excelentes colaboradores para nuestros intereses que no debemos subestimar.

Este depredador generalista, no hace distingos entre sus presas.

Observarlos cazar es todo un espectáculo, donde se valen de su grueso primer par de patas y su infinita paciencia, para capturar a sus presas que posteriormente ensartará con su estilete para extraerle todos sus jugos vitales, tras previamente inyectarle una saliva predigestiva que paraliza a la víctima.  La postura, como si de un "banderillero" se tratara tal como podemos apreciar en la foto, es mantenida durante un largo tiempo hasta que el insecto incauto, decide "embestir" cerca de nuestro protagonista que espera inmóvil pacientemente el momento para lanzar su "estocada" definitiva.

Listo para cazar como si de un "banderillero se tratara".
Poseen un aparato bucal "picador chupador" típico de la Orden a la que pertenece tal como decíamos, caracterizado por un pico fuerte, grueso y de grandes dimensiones, que arquea bajo su abdomen sin poder plegarlo debido a su gran dimensión, al contrario de otros heterópteros fitófagos que si lo pliegan perfectamente.   Esté estilete es usado además, de para extraer los fluidos vitales de sus presas,  como órgano de estridulación (para hacer sonidos), frotando la punta sobre un canal transversal situado en lado inferior del protórax, y que usa en su fase de cortejo.

ESPECIE CONTROLADA:
Este insecto generalista, constituye una verdadera pesadilla para plagas de minadores como la propia Tuta absoluta, devorando tanto huevos, larvas e individuos adultos de forma compulsiva. Excelente depredador generalista que no hace remilgos a ningún insecto, en muchas ocasiones mucho mayor que él. 

Los polinizadores incautos no se percatan de la presencia de la chinche asesina, 
hasta que es demasiado tarde.
Esta alimentación a base de huevos, arañas rojas, otras chinches, escarabajos, polillas y larvas, representa una magnífica contribución de este insecto a los intereses del agricultor ecológico, que ve tanto en la ninfa como en el adulto un fiel aliado para regular las poblaciones de potenciales plagas.


BIOLOGÍA:
La presencia de un cuello móvil le proporciona a la cabeza, dividida en dos regiones antecular y postocular, un movimiento que amplia su perímetro visual y sensorial, donde sus grandes ojos compuestos y largas antenas le confieren una gran rapidez de reflejos.

Detalle de Rhynocoris erythropus

En su fuerte tórax, se diferencian claramente tres regiones que son usadas como carácter taxonómico. El pronoto presenta un lóbulo posterior más largo que el anterior. El mesotórax está representado por un escutelo triangular con procesos posteriores, siendo el metatórax no visible debido al segundo par de alas que lo cubre totalmente. 

En lo que respecta a su puesta, es a principio de primavera, cuando la hembra realiza su oviposición depositándola entre las plantas o en el propio suelo.  Sus huevos de un color de blanco a rosáceo con forma ovalada, poseen un opérculo apical claramente visible, por donde salen las ninfas en el momento de la eclosión. Estas ninfas una vez que eclosionan, poseen una ausencia total de alas y de aparato genital diferenciado.  Es hasta su tercer estadio, cuando aparecen los esbozos alares en el mesotórax y metatórax que se manifestarán más claramente en el cuarto estadio ninfal.  Todavía la ninfa deberá pasar por un quinto estadio más, donde los esbozos metatorácicos quedarán totalmente cubiertos por los esbozos mesotorácicos, y donde la ninfa sufrirá una muda de donde saldrá el imago, pudiendo pasar este último todo el invierno en forma adulta, normalmente en los márgenes de los cultivos y zonas de vegetación espontánea.

Los umbilíferas son una plataforma perfecta para apostarse a la espera de una potencial víctima.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Por todo ello, la presencia de estos insectos están vínculados a la existencia de cubiertas vegetales, setos, plantas banco y flora espontánea en general.  El manejo por tanto de estas cubiertas, se hace indispensable para poder contar con la presencia de estos insectos, que como decíamos, pasan el invierno en estado adulto,  donde tanto sus ninfas como el propio imago, se alimentan de forma depredatoria en todo su ciclo vital.
Se mantiene inmóvil hasta que valora sorprender con su movimiento mortal.

Como ya venimos diciendo en otros "post", el dedicar un conjunto de rocas en el suelo siempre es una buena idea, ya que actuarán a modo de reservorio para aquellos insectos que ponen sus huevos en el suelo y no toleran la continua labranza del mismo.

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sábado, 31 de mayo de 2014

FAM. COMPUESTAS

DESCRIPCIÓN:
La Jacobaea maritima, conocida con anterioridad como Cineraria marítima, es una especie perteneciente al género Jacobaea s.p dentro de la familia Asteracea (Compuestas),  muy abundante en nuestra zona mediterránea donde este género, consta de algo más de 2.000 especies de distribución cosmopolita.

Detalle de la flor compuesta de la cineraria.

Conocida también con nombres como: cineraria gris, cenicienta, cineraria de mar, senecio cineraria, entre otros..., esta planta identificable fácilmente por el color ceniza de su hojas origen de su nombre latino (cineraria), posee un aspecto monocromo que le confiere una apariencia pretérita sólo rota, a finales de primavera, por su intensa floración amarilla irresistible para innumerables insectos.

Detalle de la pilosidad blanquecina de la hoja de la cineraria.


RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Se trata por tanto, de una planta muy rústica que crece en cualquier tipo de suelo, mostrando especial predilección por los suelos ligeros (arenosos) y una cierta sensibilidad al encharcamiento.  Pueden llegar ha prosperar cerca del mar tolerando bastante bien tanto la salinidad como la sequía, así como las bajas temperaturas de hasta -10 ºC.

Espectacular colorido intenso de las flores de Jacobaea maritima
Aunque prefiere altas exposiciones al sol y es considerada como una planta heliófila, puede vivir también en semisombra perfectamente en detrimento en este caso, de su abundante floración.   En cuanto a su reproducción, se puede realizar fácilmente por semillas o vegetativamente por esquejes, debiendo realizar estos últimos después de la floración.

Multitud de lepidópteros como esta Zigena sp,
 se encuentran especialmente atraídos por la cineraria.
Heteróptero sobre flor de cineraria.










RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS:
Florece a finales de primavera - principios de verano a pleno sol, apareciendo flores de un color amarillo intenso agrupadas en ramilletes que producen gran cantidad de néctar que atraen a numerosos insectos, sobre todo polinizadores como: abejas, sírfidos o mariposas.  Por tanto, esta planta se presenta como un aliado más, para aquellos cultivos que necesitan de los favores de estos polinizadores, recomendando el intercalado entre ellos de algunos ejemplares de la protagonista de nuestro post.

Capítulos florales justo antes de abrir.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA:
Como veníamos diciendo su alta concentración de néctar, la hace especialmente recomendable en nuestro agroecosistema actuando como surtidor de alimento para nuestra fauna auxiliar, pero no sólo a polinizadores como decíamos, sino también, a todo tipo de depredadores polífagos como los propios coccinélidos o véspidos como el de la foto.

Véspido alimentándose sobre flor de cineraria.

Además, el uso de estas plantas como extracto o abono verde, ha resultado ser satisfactorio para el control de nematodos fitoparásitos tal como se desprende de estudios como los de  Sasanelli y Addabbo (1993). 

Aspecto de la cineraria antes de la floración.
Igualmente digno de mención, es su uso en ganadería ecológica como terapéutica homeopática, empleándose para el tratamiento de problemas de irritación ocular del ganado, al poseer una alta concentración de alcaloides pirazolínicos como: seneciona, senecifilina y jacobina.




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