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viernes, 1 de junio de 2018

FAM. SOLANACEAE

DESCRIPCIÓNWithania frutescens L.
En algunas ocasiones me preguntan por especies vegetales recomendables para realizar un seto perimetral dentro de un agroecosistema concreto, de manera que podamos fomentar la biodiversidad y en consecuencia la fauna auxiliar.

Apis mellifera sobre flor de oroval (Withania frutescens)
Pues bien, a nivel general mi respuesta es siempre la misma, que no es otra que recomendar en principio especies arbustivas autóctonas por entenderlas más adecuadas a nuestro clima mediterráneo y a un seto perimetral, y si además pueden suponer una fuente abundante de polen y néctar en épocas complicadas del año como el periodo estival, mejor que mejor.

La flor en forma de trompeta típica de una solanácea.
Del mismo modo, debemos optar por introducir especies vegetales intercaladas y distintas, siguiendo un criterio que busque tanto la diversidad, desde el punto de vista estructural, como el de la floración escalonada.  En cuanto al número recomendado, cuanto más mejor, pero siempre un número no menor a cuatro o cinco especies diferentes para nuestro caso de seto perimetral.

Frenesí alimenticio de la Apis mellifera donde se observan los granos de polen que salen disparados.
Todo ello me da pie para hablaros en esta entrada, y enmarcada dentro del segundo objetivo de este blog (plantas útiles), de un arbusto autóctono y algo desconocido para mí, que pese a su singularidad y buena adaptación a nuestro clima mediterráneo había pasado por alto. Pues tropecé por casualidad con este arbusto en mi Carmona natal, lo que lo hace todavía más imperdonable.

Detalle de los tallos ramificados que pueden llegar a alcanzar los dos metros de longitud.
Me refiero al Oroval, que es como vulgarmente se conoce a Withania frutescens, un arbusto idóneo para suelos cálidos, secos y alcalinos ideal para nuestra zona mediterránea.  Estas fotos la tomé concretamente en los aledaños de la zona de la "cueva de la batida" en mi localidad natal, donde la idoneidad de este arbusto caduco y de verano, es más que apropiado para la recuperación de ambientes agrícolas solapándose muy bien con otros setos comunes en esta zona, como es el propio lentisco (Pistacia lentiscus) o la retama (Retama sphaerocarpa L.).  

Oroval ideal para formar islas de vegetación.
RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Suele adaptarse muy bien a suelos secos y calizos, pudiendo escalonar su floración desde principios de marzo hasta finales de agosto.  Encontrándose cómoda en una altitud que oscila entre el propio nivel del mar hasta los 700 m. de altura.

Los polinizadores: dípteros, himenópteros, lepidópteros... encuentran una fuente de alimento en el oroval nada desdeñable.
Se desarrolla en laderas muy cálidas y soleadas, en taludes, roquedos, márgenes de caminos, etc., por lo común terrenos nitrificados de cotas bajas en zonas litorales especialmente cálidas. Es una especie vegetal del Mediterráneo occidental, que se distribuye por el norte de África, Península Ibérica y Baleares. En el sur este de Andalucía es un arbusto frecuente y habitual, particularmente en la franja costera, aunque también en las sierras prelitorales hasta los mencionados 700 metros de altitud.

Tallos torcidos y suberificados de cubierta exterior engrosada.
El fruto de esta solanácea es en forma de baya 7-8 mm, globosa, que va cambiando de color de verde, naranja a rojo en plena madurez, y escondido dentro del cáliz.  Recientemente también se ha documentado que las lagartijas comen estos frutos del oroval,  cuyas semillas se ven favorecidas para germinar al pasar por el tracto intestinal del reptil.

RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS:
Cómo podemos apreciar en las fotos, tanto los polinizadores, parasitóides e incluso los depredadores polífagos, pueden encontrar en este arbusto un avituallamiento más que generoso de polen y néctar, entre las flores abundantes de esta solanácea.

Flores solitarias de 5 pétalos amarillos, aunque en ocasiones agrupadas en fascículos de 2-3.

Este arbusto posee gran cantidad de withanólidos, cuyas propiedades antibióticas y antitumorales se están estudiando para su aplicación medicinal como protectores del hígado en humanos. Además, si observamos esta planta, no observaremos daños producidos por insectos de forma recurrente, por lo que no se descarta que este grupo de esteroides, tengan algún tipo de efecto tóxico para algunos insectos plagas. En este sentido comentaros que existen varias tesis al respecto, que apuntan que el efecto biológico producido por los withanólidos naturales, abre interesantes perspectivas para el desarrollo de nuevas moléculas de origen natural que podrían usarse como insecticidas bioracionales para el control de plagas sobre todo en dípteros (Mareggiani, Graciela 1999), reduciendo el impacto ambiental de otros insecticidas de síntesis.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA:
Además de la fuente de alimento que proporciona a nuestros auxiliares, el oroval (Withania frutescens) es ideal para formar islas de vegetación con otras especies (Tirado, 2003), como el aladierno (Rhamnus alaternus), el palmito (Chamaerops humilis) o el lentisco (Pistacia lentiscus), todas especies mediterráneas, que son susceptibles de implantación en los huecos del seto o bajo la copa de los árboles cortavientos como cipreses.

Hojas pecioladas de limbo redondeado y a veces acorazonados, cubiertas de  una fina pilosidad pubescente.
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miércoles, 9 de mayo de 2018

FAMILIA ANTHOPHORIDAE

DESCRIPCIÓN: 
Cesaron las ansiadas lluvias y con ello el comienzo del ir y venir de multitud de insectos.  Esta nueva entrada la dedicaré a una las familias de himenópteros más importantes de Andalucía, tanto por su número como por su heterogénidad.  Esta familia de abejas conocida con el nombre de Anthophoridae, está compuesta por un grupo de abejas muy evolucionadas que pueden oscilar entre los 3 mm de longitud, a los 3 cm de la protagonista de nuestras fotos.
Xylocopa violacea, sobre flor de Passiflora donde podemos apreciar su larga lengua de 1 cm. de longitud.
Como ya habréis reconocido, se trata de una especie del género Xylocopa sspp, conocidas popularmente como "abejas carpinteras" o "abejorros violetas de la madera" (Xylocopa violacea).  En Andalucía hay aproximadamente 150 especies de antofóridos (Ortiz-Sánchez, 2006).  Sin embargo, el número de especies del género de nuestra protagonista, se reduce en nuestra Comunidad a cuatro: Xylocopa violacea, Xylocopa cantabrita, Xylocopa iris uclesiensis, Xylocopa valga

Los estambres de la Passiflora sp. están especialmente diseñados para dejar el polen sobre este insecto.
Si nos centramos en la subfamilia de los xilócopos, podemos decir que se caracterizan por poseer un cuerpo muy piloso (con bandas de pelos en el abdomen y tórax) y una larga lengua.  Estas abejas , construyen los nidos en el interior de la madera muerta, al resultarles más fácil la construcción de su  galería que usarán posteriormente, para depositar su puesta.  Lejos de grandes aglomeraciones estas abejas tienen hábitos solitarios, aunque no son raras las agregaciones y las asociaciones comunales. Ya que nuestra abeja carpintera ha alcanzado una organización subsocial, donde la hembra llega a convivir con su prole prodigándoles cuidados parentales que denotan su refinamiento evolutivo.

Aspecto violáceo de sus alas y cuerpo que le confieren el nombre de la especie Xylocopa violacea. 
El nombre de Xylocopa hace alusión a la construcción de sus nidos en la madera, (Xulos=madera en griego) y el apelativo violácea, a la tonalidad azul violeta del cuerpo y alas de los adultos.

ESPECIE CONTROLADA:
Pese al aspecto y tamaño impresionante de este himenóptero, esta abeja no es peligrosa para las personas.  Sin embargo, al ser la mayor de las abejas solitarias de Europa, su característico zumbido mientras circula entre las flores ricas en néctar y polen, han podido amedrentarnos en el algún momento.  Sólo la hembra tiene aguijón pero sólo lo utilizará como defensa si se ve muy acosada pues sabe... que moriría tras su uso como cualquier abeja.

En este caso, nuestro auxiliar no hace un labor de control biológico estricta sobre otra especie de artrópodos, sino que realiza una clara labor polinizadora, adaptada a flores de gran tamaño y en esa labor radica su principal función para nuestro agroecosistema.  Por tanto, si nuestro cultivo depende para su cuajado de una polinización entomófíla,  y sus flores son de gran tamaño, el potenciar la presencia de este insecto puede resultar una buena idea.  Cultivos como, alcaparras, níspero, manzanos, membrillos, caquis, etc. son cultivos donde nuestra abeja gigante se siente especialmente atraída.

Especial diseño para las flores de corola profunda, o muy abiertas como esta passiflora.
Debemos tener presente que todos los miembros de esta familia, se caracterizan por poseer una larguísima glosa (lengua), que puede llegar a alcanzar 1 cm de longitud.  Es precisamente esta característica, la que facilita el acceso a flores de corola profunda, recurriendo a practicar incluso una incisión en la flor con sus piezas bucales cortantes para acceder al néctar, en los casos en que la corola es demasiado profunda, como por ejemplo ocurre en la flor del narciso.  Las hembras del género de nuestra protagonista de la foto, presentan estructuras especiales denominadas "escopas" similares a las abejas meliferas y ubicadas en las patas traseras que les ayudan a recolectar el polen.

Las abejas carpinteras son insectos que pasan el invierno en los nidos de madera.  Es en primavera cuando despiertan y se aparean.  Es en ese momento cuando las hembras ponen algunos de sus huevos en las galerías excavadas en la madera muerta.  Los machos suelen tener los ojos más grandes que las hembras, lo que es algo fundamental en su constante labor de vigilancia y observación de las hembras a las que persiguen incansablemente hasta lograr la cópula.  Para crear su nido la hembra busca madera seca, postes, ramas muertas o alguna estructura de madera.  Se vale de sus fuertes mandíbulas a modo de gubia de carpintero, para ir horadando una galería de entrada horizontal.

Detalle del aspecto piloso del cuerpo del insecto.
Posteriormente sigue un conducto vertical de 15 a  30 cm de largo y de 1,5 cm aproximadamente de diámetro, que presenta un solo orificio de salida.  En el fondo del conducto, se dividen en unas 12 celdillas separadas por pequeños tabiques formados por serrín prensado con saliva.  En cada una de estas celdillas podemos econtrar unos granos de polen y una larva, que se irá desarrollando en cada uno de las habitaciones individuales de esta galería, para que a finales de agosto o septiembre, las jóvenes abejas saldrán una tras otra por la única abertura existente.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
El dejar estructuras de madera vieja en lugares tranquilos, puede resultar una buena idea para potenciar la  aparición de estos himenópteros.   Esto no debe inquietarnos ya que los xylócopos no crean enjambres, ni colonias y tal como decía, no se alimentan de madera de modo que nunca llegaran a ser un incordio en nuestro agroecosistema, sino todo lo contrario.

Estas abejas realizan galerías poco profundas prefiriendo madera muerta al ser más blanda.
El incluir entre nuestros setos especies como la Passiflora, Glicina, Capparis y Lampranthus, es un reclamo irresistible para este gigante alado, que le gusta frecuentar las zonas urbanizadas donde no le faltan estructuras de maderas y un gran surtido de flores.  Un hecho curioso de esta especie, es que las hembras jóvenes construyen sus nidos en el lugar donde han nacido.  Por tanto, si sabemos de la existencia de un nido de esta especie de abeja, no tocarlo, es lo mejor que podemos hacer puesto que posiblemente sus hijas volverán a utilizarlo al año siguiente.

jueves, 1 de febrero de 2018

FAMILIA ICHNEUMONIDAE

DESCRIPCIÓN:
Como recordaréis empezamos este año dedicando una entrada a la segunda familia de himenópteros más diversa de su orden, al hablar por aquel entonces de los bracónidos.  Pues bien, en esta ocasión me referiré a la familia más diversa de toda la orden Hymenóptera y también una de las más diversas en la clase Insecta es decir, la familia Ichneumonidae.

La familia de estos insectos contiene más especies que todos los grupos de vertebrados juntos.
Debemos tener presente que hasta el momento, se estiman en todo el mundo más de 100.000 especies pertenecientes a esta familia, y más de 35.000 para la región neotropical (Gauld et al., 2002).  Esta prolija familia contiene más especies que todos los grupos de vertebrados juntos (Townes 1971b).  Precisamente por esta diversidad, es por la que prefiero centrarme en insectos concretos, para hablar de una familia tan diversa como esta.  En esta ocasión,  me centraré en un icneumónido de la subfamilia Thryphoninae no muy conocido, y que recientemente me preguntó algún seguidor de este blog sobre él y su aspecto, concretamente el insecto al que me refiero es el Diplazon laetatorius F. protagonista de las siguientes fotos.

Hembra de Diplazon laetatorius

ESPECIE CONTROLADA:
Este insecto cosmopolita es un endoparasitoide, que suele regular poblaciones de larvas de dípteros, coleópteros y lepidópteros (YU et al., 2005). Una vez realizado el acoplamiento entre los imagos, la hembra fecundada inicia la búsqueda de larvas de coleópteros, lepidópteros o algún sírfido para realizar su labor parasitoide, pudiéndose comportar en algunas ocasiones por tanto, como una especie depresora del control biológico de áfidos al poder parasitar a los citados sírfidos.

Detalle de las características patas posteriores con la coloración negra y blanca de Diplazon laetatorius
Una vez "inyectados" subcutáneamente sus huevos, generalmente en la parte posterior del cuerpo de la larva hospedante, eclosionarán en el interior de su futura víctima que mantendrá con vida hasta finalizado su desarrollo.  Es fácil identificar si la larva hospedante ha sido parasitada, puesto que presentará una apariencia más inflada y con una coloración más oscura que las sanas.  Esta se mantendrá con vida en la pupa de su hospedante, hasta que emerja el adulto con aspecto de avispa a través de un orificio ovalado.


BIOLOGÍA:
El adulto tal como podéis ver en la foto, es de coloración general oscura siendo las patas anteriores y medias amarillas y rojizas, en tanto que las posteriores son manchadas en negro y blanco.  Este insecto de pequeño tamaño, que ronda entre los 6,5 a 7 mm. de longitud, posee una una expansión alar de 13 a 14 mm. siendo ligeramente más grandes las hembras que los machos, como suele ser habitual por otra parte en el mundo de los insectos.  Los adultos de estos insectos, no son muy buenos voladores pudiendo ser observados fácilmente si no fuese por su pequeño tamaño y mi incipiente presbicia.

Detalle de sus largas antenas de Diplazon laetatorius no geniculadas.
Podemos observarlos durante los días soleados entre la media mañana y primeras horas de la tarde.  En lo que se refiere a su apareamiento, destacar que el macho se posiciona sobre la hembra quedando ambos con la frente dirigida hacia la misma dirección, este proceso tiene una duración de un minuto aproximadamente, siendo rápidamente interrumpido si los insectos son molestados por algún "paparazzi".


MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA
Este insecto es muy sensible a fitosanitarios y por tanto su manejo es fundamental para contar con su presencia.  En estado adulto le gusta alimentarse entre especies de leguminosas, sobre todo del género de los tréboles (Medicago spp), durante las primeras horas del día.

Medicago spp.
La hembra de este insecto una vez fecundada, deambulará nerviosamente por aquellas especies vegetales donde se encuentren los potenciales hospedantes de su prole.  Por tanto, las crucíferas como la lobularia de las que ya hablamos en anteriores ocasiones, también representa una buena alternativa para conseguir la permanencia de nuestro icneumónido, no por su aporte alimenticio al adulto, sino para el desarrollo de su descendencia. Conviene recordar que esta especie vegetal atraía de forma poderosa a los sírfidos.  En definitiva poner aquellas plantas adventicias o incluso policultivos compatibles, es una opción para atraer nuestra fauna auxiliar.

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jueves, 4 de enero de 2018

FAMILIA BRACONIDAE

DESCRIPCIÓN:
Empezamos el año dedicando esta nueva entrada a una de las familias de insectos conocida como Braconidae, donde la mayoría de las especies que la componen son insectos con una apariencia de avispilla pequeña de hábitos parasitoides.  Es decir, de himenópteros que parasitan y dan muerte a su hospedante antes de alcanzar el estado adulto, a diferencia de otros artrópodos parásitos estrictos. 

Larvas de la mariposa de la col sin parasitar, principal hospedante del bracónido.
Es por ello, que debemos considerar a la gran mayoría de los miembros de esta familia como unos excelentes aliados, ya que mantendrán a raya muchas de las plagas de nuestros cultivos como estas larvas de piéridos de la primera foto.  Esta familia de avispillas, representan por si misma desde un punto de vista taxonómico, la segunda familia de mayor diversidad de la orden Hymenoptera.

Las larvas del Bracónido han salido del cuerpo de la larva y  han formado varios ovillos de aspecto dorado.
El tamaño de estos himenópteros varía desde 1-30 mm, aunque la mayoría de las especies son más bien pequeñas de unos 10 mm aproximadamente (Wharton et al., 1997). La mayor parte de los bracónidos son endoparásitoides koinobiontes, que habitan en casi todos los ecosistemas terrestres y suponen un gran número de especies distintas con diferentes comportaminetos y hábitos.  Es por ello, que nos centraremos en este "post" en un bracónido en particular considerado como la gran pesadilla de la mariposa blanca de la col, concretamente nos referimos al Apanteles glomeratus (L) perteneciente a la subfamilia Microgastrinae, que por su macabra forma de actuar, bien le valdría un papel destacado en un "remake" de la conocida película "Alien, el octavo pasajero".

Aspecto del adulto del Apanteles glomeratus, tras salir de su pupa junto al cadáver de su hospedante.


ESPECIE CONTROLADA:
A nivel general podemos decir que la mayoría de los parasitoides son insectos, generalmente avispillas o mosquitas de pequeño tamaño que atacan a orugas de mariposa, pulgones, larvas de escarabajos, moscas y ocasionalmente hormigas. Sin embargo, las especies que controla el bracónido protagonista de esta entrada, son básicamente lepidópteros del género Pieris spp, donde se ubica nuestra conocidísima mariposa de la col, que como bien sabéis, gusta alimentarse de hojas de crucíferas: coles, mostaza, coliflores, colza, brócolis, rábanos, etc. causando en ocasiones importantes daños.

La oruga de la col engloba a dos especies de mariposas Pieris brassicae L, (que se encuentra en toda la península y baleares) y Piereis rapae L, (que se encuentra además en Canarias), ambas mariposas se comportan en ocasiones como plagas en los cultivos de crucíferas en casi toda Europa.

Larva de la mariposa de la col sobre hoja de Brócoli morado.
Nuestro parasitoide... ¡sabe idiomas!, y es capaz de detectar el mensaje químico que lanza la planta cuando está siendo atacada por el fitófago.  Es precisamente a esta llamada de auxilio que emite la planta a través de sustancias químicas denominadas auxilinas, por la que nuestro bracónido es capaz de conocer la ubicación de la larva de la mariposa ,que le servirá de hospedante a su prole.

Aspecto del adulto de Pieris Brassicae sobre la inflorescencia de la menta.
Las larvas del Apanteles sp construirán inmediatamente tras su salida del hospedante, un capullo de seda dorada que seguirá adherido al cuerpo inerte de su víctima, y que tras pasados unos pocos días emergerán en  forma de adultos alados.

Pupa de la mariposa de la col antes de su metamorfosis al librarse de este parasitoide que actúa sólo en estado larvario.


BIOLOGÍA:
La mayoría de hembras de avispas parasitoides, incluyendo los bracónidos, inyectan veneno a sus hospedadores para paralizarlos de forma temporal (koinobiosis) o permanente (idiobiosis). Posteriormente, éstas depositan sus huevos, fuera del insecto o dentro (endoparasitoides), tal como ocurre con el nuestra protagonista.

Desembarco de la tripulación alieníjena del cuerpo inerte de la larva de la Pieris spp.
En el momento que la hembra de Apanteles sp advierte la presencia de la larva de la mariposa, es cuando esta, inyectará un paquete de huevos (hasta unos 100) en puntos no vitales de su hospedante, para que su prole se vaya desarrollando en su interior hasta alcanzar un tamaño óptimo para salir del cuerpo de su víctima.  Es precisamente en ese momento, cuando devoran los ganglios cervicales del hospedante y salen al exterior provocándole consecuentemente una muerte agónica, y prepupando inmediatamente después de su salida, tras tejer sus característicos ovillos dorados donde tendrán lugar su rápida metamorfosis tal como decíamos anteriormente.

Imagos de Apanteles glomeratus
Detalle de las alas del Apanteles glomeratus










MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
El dedicar en nuestro agroecosistema diferentes plantas donde puedan refugiarse nuestra protagonista es fundamental.  Las plantas pertenecientes a familias de las Umbelíferas y las Compuestas son las mejores hospedantes.  También crucíferas como la mostaza silvestre (Brassica campestris), aumentará la eficiencia y actividad de nuestro aliado.

Larva de la mariposa de la col parasitada por bracónido sobre cítrico.
Debemos recordar que una vez detectemos la mariposa de la col, no conviene realizar tratamientos de forma sistemática sin haber realizado antes, un seguimiento de los niveles de plaga existente y valorar los niveles de control natural de la misma. Puesto que si  observamos estos ovillos dorados adheridos a alguna de las larvas de la mariposa, denotará la presencia y actuación de nuestro auxiliar. Por tanto, en el supuesto que hagamos un tratamiento indiscriminado, mataremos no sólo a la plaga sino también a nuestro aliado, dejándonos sin defensa ante potenciales desequilibrios futuros.

Larva de Pieris sp aún con vida mientras siguen saliendo de su cuerpo bracónidos.
Además, debemos tener presente que nuestro aliado no ovopositará sobre todas las larvas de Pieris spp que encuentren a su paso, ya que espaciará y priorizará su labor parisitaria para asegurar la alimentación a sus próximas generaciones. Por ello los efectos visibles no son espectaculares, pero no pensemos que no está actuando, porque sí la está haciendo de una forma selectiva y deliberada.

El aspecto parduzco de la larva de mariposa, nos advierte que se encuentra parasitada.
Como método práctico para valorar el grado de actividad de nuestro auxiliar, permitirme contaros a través de un ejemplo de un cultivo como la col, lo que suelo hacer .  En el inicio del cultivo, suelo mirar el envés de las hojas que es precisamente el lugar donde hace la puesta la mariposa de la col, y voy contando el número de coles donde he encontrado larvas de mariposas parasitadas.  Si el número de coles donde encuentro pistas del parasitoide es inferior a 1 entre 15 coles, significará que la regulación biológica no es suficiente y será recomendable hacer un tratamiento con Bacillus thuringiensis.  En este caso, recomiendo esperar para aplicar el tratamiento hasta la puesta del sol, diluyendo preferiblemente nuestro entomopatógeno en agua destilada.  Se puede añadir algo de azúcar (0,5-1%) como atrayente alimenticio y/o resina de pino para que actúe de filtro de los rayos ultravioletas, con objeto de que aguante más nuestro preparado que es bastante fotosensible.

Sin embargo, si encontramos un número de coles superior a 1/15, significará que el auxiliar está controlando la plaga y por tanto, no realizaré ningún tratamiento.  Tenemos que tener presente que en agroecología, no debemos  alarmarnos al observar un número pequeño de larvas de Pieris spp, ya que estas son necesarias para  asegurar la supervivencia de nuestro auxiliar, consiguiendo mantener el umbral de plaga al mínimo, si conseguimos que nuestro aliado se quede en nuestro agroecosistema todo su ciclo vital.
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miércoles, 22 de noviembre de 2017

FAMILIA CHRYSOPIDAE

DESCRIPCIÓN:
A continuación, presentamos una de las familias de insectos más estudiadas para la regulación biológica de plagas, ya que sus larvas actúan como excelentes depredadores de muchos "enemigos" de nuestros cultivos. Se trata de un grupo de insectos cosmopolitas y muy resistentes a los cambios ambientales que denominamos popularmente crisopas, tanto es así, que no podemos considerarlos como bioindicadores adecuados, puesto podemos encontrarlos tanto en un huerto ecológico, como en un cultivo intensivo como el algodón dada la rusticidad y resistencia de estos insectos.

Cortejo de crisópidos adultos.
Se han descrito unas 1.200 spp en 86 géneros distintos, donde prácticamente en una amplia mayoría es la larva de estos insectos la que actúa en exclusiva como excelente aliado, al depredar activamente a muchas de nuestras plagas.

ESPECIE CONTROLADA:
Las larvas de nuestra protagonista de hoy, son las encargadas de devorar ávidamente plagas como pulgones, trips, moscas blancas, ácaros, cochinillas, larvas de polillas o de escarabajos, así como las puestas de todos los anteriores. Resultan por tanto excelentes depredadores que dada su debilidad hacia los pulgones, en algunos lugares son conocidas como los "lobos de los áfidos".

Larva de crisopa.
BIOLOGÍA.
Las hembras de estos insectos pondrán huevos por lo general una vez al mes, cerca de las fuentes de alimento donde eclosionarán en apenas 4 ó 5 días.  Estos huevos se caracterizan por estar unidos a una hoja o cualquier sustrato, a través de un pedúnculo a modo de hilo que lo separa del citado sustrato,  pudiéndose encontrar sólos o agrupados en varios ramilletes dependiendo de la especie.  De estos huevos saldrán las larvas no voladoras, las cuales poseerán unas desproporcionadas mandíbulas que usarán para su labor depredatoria. 

Típica puesta de crisopa en forma de pedúnculo.
Además de estar armas letales, poseen un carácter agresivo cuando se les molesta, llegando a poder expulsar un líquido amarillo y maloliente, que a buen seguro disuadirá a su posible depredador.  Al terminar su fase larvaria, estás formarán un capullo de seda y ovalado hasta pupar, durante unos 15 días, o incluso durante todo el invierno dependiendo de la especie.  En otras sin embargo,el insecto podrá pasar el invierno estado adulto (imago) con un característico par de alas donde la nerviación de las mismas, está altamente diferenciada.  Téngase en cuenta que esta familia pertenece a la Orden neuróptera que como sabéis significa "alas con nervios".

Alas plegadas en forma de tejado típicas de los neurópteros.
Las crisopas son especialmente activas de noche, poseyendo órganos especiales que les permiten oír bastante bien, esto es útil para el propio apareamiento ya que utilizan ultrasonidos para comunicarse, al igual que también lo usan para esquivar a posibles depredadores como los murciélagos, cerrando sus alas y dejándose caer cuando detectan su sonar.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Detalle de las mandíbulas del crisópido.
Debemos tener presente que los adultos de esta especie se alimentarán de polen y néctar, siendo por tanto la estrategia escalonada de la floración, una de las herramientas que debemos considerar para su permanencia.  
Detalle de los nervios marcados de las alas del adulto.


Se ha comprobado que las crisopas sienten predilección por las plantas pertenecientes a la familia de las umbelíferas y las compuestas, debido a la gran cantidad de polen que producen, luego contar con setos y/o policultivos de estas familias es más que una buena elección.  Nuestro hotel de insectos para aquellas especies de crisopas que pasan el invierno en estado adulto, es también una buena opción.

Puesta de crisopa en racimo sobre cítrico.
Puesta de crisopa solitaria sobre equinácea.
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martes, 1 de agosto de 2017

FAMILIA ALLECULIDAE

DESCRIPCIÓN: Familia Alleculidae.
Esta entrada la dedicaremos a una de las familias de escarabajos de aspecto alargado y bastante común en nuestra zona mediterránea. Me refiero a los llamados alecúlidos, considerados como excelentes polinizadores por sus hábitos florales.  Esta familia de coleópteros, se incluyen actualmente dentro de la de la superfamilia tenebrionoidea que engloba a su vez familias de escarabajos tan dispares como la Carabidae y la Curculionidae.

Detalle de Heliotaurus cf. ruficollis sobre jara.
Sin embargo, la familia protagonista de esta entrada se caracteriza principalmente por su excelente labor como polinizador, siendo fácilmente diferenciable del resto de familias por las uñas tarsales pectinadas y sus antenas filiformes de sus individuos.

Los tomísidos se camuflan entre las flores para dar caza a cualquier visitante, esta vez al incauto Heliotaurus sp.

Los cuales, poseen un tegumento brillante y glabro por la zona dorsal y ligeramente pubescente por la ventral, donde su cabeza más larga que ancha es una peculiaridad más que utilizaremos para su identificación.  Estas características me permitieron clasificar al insecto que mostramos en las fotos como del género Heliotaurus, y más concretamente como la especie Heliotaurus cf. ruficollis.

Su aspecto rojizo y negro es típico de los representantes de esta familia, aunque también
podemos encontrarlos completamente amarillos perteneciente en estos casos al género Cteniopus sp.
ESPECIE CONTROLADA:
Su larva puede alimentarse en suelo de moho, por lo que su mera presencia actúa como excelente bioindicador advirtiéndonos de un posible problema de hongos en nuestro agroecosistema.  Sin embargo, su principal aportación es cuando llega al estado de imago, por su incansable labor polinizadora.

El adulto se alimenta de polen y néctar principalmente.
BIOLOGÍA:
Tal como adelantaba, sus larvas viven entre la madera muerta en descomposición cubierta de hongos entre la hojarasca del suelo, alimentándose de restos vegetales y del micelio de estos hongos donde pasarán su estadío pupal para que a finales de verano emerjan alcanzando su edad adulta.

Las asteráceas o compuestas son una de las familias vegetales preferidas por este insecto.

La mayoría de estos escarabajos poseen hábitos diurnos, acudiendo a las flores para alimentarse de néctar y polen.  En nuestro país los géneros florícolas más frecuentes son Cteniopus sp y el Heliotaurus sp, tal como decía con anterioridad y que podemos apreciar en la foto.

Detalle de las antenas filiformes.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
Presentan hábitos de visitar flores de familias muy variadas como: compuestas, euforbiáceos, borragináceas, Cistáceas y umbilíferas.

Los cardos también suponen una fuente de polen y néctar muy interesante para estos y otros polinizadores.

Luego todo lo que sea fomentar este tipo de flores, bien a través del propio cultivo a implantar o intercalar como policultivo en nuestro agroecosistema , así como en cualquier tipo de cubierta o seto, es una buena idea.  Es por ello que no es raro observarlos entre los linderos de los caminos, dehesas, o taludes de carreteras donde florecen las plantas de forma espontánea.

Sus uñas tarsales pectinadas, hacen a los alecúlidos diferenciable del resto de familias de los tenebrónidos.
La Phacelia tanacetifolia es una de las plantas melíferas más importantes a la que se encuentra especialmente atraído este insecto, por la cantidad de polen y néctar que produce esta planta y a la que dedicaremos una entrada monográfica en próximas entradas, siendo su siembra en pequeñas concentraciones una muy buena idea para nuestros polinizadores.
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