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jueves, 1 de enero de 2015

FAM. SOLANACEAE

DESCRIPCIÓN: Nicotiana tabacum, (Subfamilia Nicotianoideae).
Este 2015, comenzaré con una entrada dedicada a una planta que seguramente os resulte familiar, para algunos quizás más por los excesos cometidos durante estas pasadas fechas.  Me refiero a la planta del tabaco, que lejos de pretender fomentar su consumo entre los "incomprendidos" fumadores y presentarla de forma inquisitoria como una planta "maligna", la describiré como una aliada para nuestros intereses en la lucha contra algunas plagas hortícolas. El simple hecho de contar con su presencia en huertas y/o invernaderos, nos puede resultar de utilidad para controlar ciertas plagas. 

Detalle del fruto del tabaco donde se pueden encuentrar del orden de 2.000-5.000 semilla por fruto.
Por tanto, podemos afirmar que una sola planta puede dar lugar a un millón de semillas.
Concretamente me refiero al uso del tabaco como planta cebo, de manera que su presencia concentrará toda la plaga en un punto facilitando su tratamiento y regulación de la misma.  Una planta cebo no es más, que una especie vegetal que se usa para atraer ciertos artrópodos plagas, de manera que podamos desviar la atención de estos hacia la planta y por ende, los daños potenciales de estos a nuestros cultivos.  De esta manera los fitófagos se cebarán con la planta y en consecuencia, se alejará el riesgo de daños sobre el cultivo facilitando el tratamiento local de la plaga.

Panícula principal de la inflorescencia de Nicotiana tabacum
El color, la forma o la propia concentración de ciertas sustancias volátiles, son las características que hacen que estas plantas cebo, ejerzan una especial atracción sobre un tipo de insectos y no frente a otros. Es precisamente este hecho, el que debemos conocer y aprovechar para nuestros intereses. Cuanto más conocimientos tengamos sobre las relaciones entre artrópodos-plantas-suelo, más sencillo será diseñar manejos o estrategias que permitan minimizar los daños potenciales de plagas y/o enfermedades, sin tener que recurrir a insumos externos que además de costosos, pueden resultar tóxicos.  No debemos pasar por alto, que los fitosanitarios felizmente retirados del mercado como el DDT, endosulfan, lindano, neonicotinoides y desgraciadamente un largo etc., estuvieron autorizados en su momento habiendo pasado supuestamente todas las pruebas pertinentes, y que no se desautorizaron hasta el momento que quedó demostrado de forma fehaciente, el daño que causaban para la salud y el medio ambiente. Desgraciadamente, esto se hace tarde cuando ya el daño es muy elevado, y a rémora de un conflicto de intereses que por lo general, termina agravando el problema al dilatarse en el tiempo.

Avispa del género Polistes sp  sobre planta jóven de tabaco donde suelen encontrar presas 
que después ofrecen a su prole (ver la entrada vespidae)

Como viene siendo habitual desde este blog, no sólo se describen insectos auxiliares, sino también aquellas plantas útiles que poseen relaciones alelopáticas curiosas y específicas con insectos y/o cultivos.  Estas plantas por tanto, representan una herramienta eficaz dentro del manejo y regulación biológica de las plagas muchas de las cuales, poseen materias activas que son la base de los insecticidas comerciales, como es el caso de la nicotina que procede de la planta del tabaco que nos ocupa.

Inflorescencia del tabaco en forma de panícula donde se puede apreciar el multitud de frutos cuajados.
La protagonista del presente "post" tiene una dilatada historia en nuestra cultura, que tras venir a Europa procedente de Méjico al mismo tiempo que especies como la patata o el maíz, vio como la "Santa Inquisición" prohibió en un principio su uso, no siendo hasta bien entrado el siglo XVI cuando empezó a ponerse de moda como planta ornamental y medicinal, así como para ser fumada su hoja para uso lúdico. En su historia más reciente, es bien sabida su inclusión en multitud de insecticidas comerciales e incluso para fines hospitalarios, siendo usados sus genes para la fabricación de proteínas como la albúmina humana, o más recientemente para la experimentación el nuevo fármaco ZMapp contra el desgraciadamente famoso virus del ébola.

El diminuto tamaño de su semilla facilita su dispersión.  Una semilla de tabaco 
pesa 0,1 mg y pertenece al grupo de las plantas que posee una gran fuerza reproductiva.
Pero si nos centramos en su uso en agricultura, esta planta de la familia de las solanáceas posee muchas propiedades fitosanitarias con un espectro de acción muy variado:  desde el fungicida, insecticida, repelente, hasta como eficaz acaricida. Es la nicotina la materia activa que la hace tan especial, comportándose como una toxina que inhiben la respiración y elimina algunos insectos por su mera ingesta y/o contacto.  Sin embargo, algunos insectos han coevolucionado con la planta presentando un alto nivel de tolerancia a la nicotina, como le ocurre a la propia mosca blanca Bemisia tabaci o algunos escarabajos del género Lasioderma sp. entre otros.

RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
El tabaco es una planta vivaz que rebrota si la cortamos, y que aunque suele cultivarse como planta anual puede durar varios años en lugares con inviernos suaves, donde su tallo puede llegar a alcanzar hasta los dos metros de altura incluso en macetas pequeñas. Es por tanto, una planta que podemos tener en contenedores y disponer de ella  a conveniencia.  Su mantenimiento es fácil y  poco costoso, ya que para nuestros intereses, es suficiente que posea algunas hojas sin necesidad de que tengan un determinado tamaño.  No obstante, siempre se desarrollará mejor en suelos francos o ligeros con materia orgánica de fácil aireación. Su plantación comercial suele hacerse al inicio del invierno, previamente de su obtención desde semillero. Para su plantación es preferible terrenos bien drenados donde no sea posible su encharcamiento. Como podéis apreciar en las fotos, sus semillas son numerosas y pequeñas de fácil dispersión, por lo que espontáneamente si no recolectamos sus frutos antes de su apertura, se diseminarán incontroladamente..

Detalle de la diminuta semilla reniforme del tabaco.
RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS:
Las llamadas moscas blancas (Bemisia tabaci, Bemisia argentifolii o Trialeurodes vaporariorum) son unos homópteros que causan daños de distinta intensidad a nuestros cultivos hortícolas, pero que se sienten especialmente atraídas por la planta del tabaco, y por tanto, son insectos que podemos controlar con el manejo de la planta cebo como ya veremos.

La planta adulta puede llegar a los 2 m. de altura.
Igualmente, habréis observado que si apagáis una colilla en una maceta de casa o vaciáis el cenicero en su interior, no se acercarán ningún insecto sobre esa maceta durante mucho tiempo.  Es por ello, que la nicotina suele usarse también como repelente de hormigas y por ende contra la mayoría de los himenópteros.  Esta materia activa que provoca estas relaciones alelopáticas, ha sido sintetizada artificialmente y ha dado lugar a los llamados "neonicotinoides", que vienen usándose como insecticidas de forma indiscriminada hasta hace bien poco, y que han sido señalados como uno de los responsables de la merma de efectivos en las colonias de abejas.  Estudios recientes han demostrado que el "imidacloprid" y el "clotianidina" (neonicotinoides), afectan directamente a la resistencia de las abejas provocando el colapso de la colmena, lo que viene llamándose síndrome de Desorden del Colapso de la Colonia, CCD. (Fuente: Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard. USA).

Fijaros si es potente la nicotina... que en agricultura ecológica está prohibido su uso, por matar indiscriminadamente mucha fauna auxiliar no estando permitida su utilización, aún cuando es extraída a través de una maceración en agua de un simple cigarrillo.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA:
Aunque la mosca blanca es inmune a la ingesta de nicotina, si que la presencia de esta planta nos va a permitir su control, ya que concentrará poblaciones entorno a la misma, y por tanto, nos permitirá su tratamiento de forma localizada, con azadiractina y/o otros bioinsecticidas permitidos en agricultura ecológica más selectivos.  De manera, que la presencia del tabaco, no sólo desviará la atención de  esta plaga hacía nuestros cultivos, muchos de ellos de la misma familia: patatas, berenjenas, tomate... etc., sino que concentraremos sus poblaciones en la  propia planta del tabaco facilitando su tratamiento y regulación.

Detalle de la parte frontal de la flor del tabaco.
Es por tanto recomendable, el incluir una o dos plantas de tabaco en las esquinas de nuestro huerto y/o invernadero, de manera que la plaga se localice sobre la planta y nos permita su tratamiento localizado. Tened presente que si ponemos demasiadas plantas cebo, podemos provocar el efecto contrario actuando como efecto llamada sobre la plaga y buscar un problema que no teníamos.  Por eso el disponer de macetas con plantas cebo que puedan moverse a conveniencia, puede resultar útil para combatir algún tipo de plaga en función del cultivo y el estado fenológico del mismo. Como en todo, en el término medio está la virtud.

Del mismo modo en viveros y semilleros ecológicos, se vienen empleando esta estrategia de poner algunas macetas con plantas de tabaco, ya que además de desviar la atención de algunas plagas, también  poseen propiedades insecticidas de amplio espectro tal como decíamos.  Téngase presente que muchos insectos se alimentan directamente de las nervaduras foliares y tallos, que son precisamente los lugares donde se concentran la mayor parte de las sustancias activas de esta planta.  Estas sustancias activas (nicotina, solanina, etc), son generadas por la propia planta como respuesta defensiva contra los fitófagos, siendo capaz de aumentar su concentración al detectar el ataque, así como comunicar esta alerta a plantas aledañas para que hagan lo propio.

Flor tubular típica de las solanáceas.
No obstante, no todas las planta de tabaco son iguales, de manera que se ha comprobado que el tabaco rubio posee mayor cantidad de estas sustancias activas y por tanto, es más eficaz para controlar ciertas plagas. Un uso extendido para control de poblaciones de pulgones, coccidos y otros homópteros, es realizar maceraciones de hoja de tabaco rubio en agua para su posterior pulverización sobre los cultivos, pero que sin embargo, esta solución no es selectiva con otros insectos tan importantes como los polinizadores, y por tanto, no podemos recomendar su uso de forma indiscriminada.

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5 comentarios:

  1. Feliz año compañero, de uno de esos "incomprendidos" fumadores (jejejeje)

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    1. Un saludo, ya casi sois una especie en extinción..., cuídate.

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  2. Feliz año a ti especialmente y a todos los agricolas que siguen tu blog.Impresionante todos tus articulos.

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