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miércoles, 31 de agosto de 2016

FAMILIA CALOPTERYGIDAE

DESCRIPCIÓN: (Fam. Calopterygidae).
Esta entrada la dedicaré a una de las familias de odonatos perteneciente a la suborden Zygoptera, que como recordaran los fieles lectores de este vuestro blog, ya hablamos de algunos de ellos el año pasado por estas fechas, pero en aquel entonces, de la otra gran suborden denominada Anisóptera, concretamente a la familia libelluloidea que engloban a la mayoría de especies conocidas popularmente como libélulas.  Sin embargo, nunca le habíamos dedicado una entrada a una de las familias más conocidas de la otra gran suborden de odonatos (Zygoptera), y que ahora terminando el verano me parece oportuno dedicarles algunas líneas a éstos grandes depredadores ligados estrechamente al agua.  Las especies pertenecientes a las familias que se engloban dentro de esta suborden, son conocidas de forma general como caballitos del diablo, donde hoy le dedicaremos especial atención a la familia Calopterygidae protagonista de estas fotos.

Detalle de sus largas patas adaptadas para la captura de insectos en pleno vuelo.
Esta familia que nos ocupa ampliamente distribuida por todo el mundo, agrupa a especies de alas vistosas y brillantes donde el color de su cuerpo puede oscilar entre azul oscuro, verde o negruzco  y todos ellos con reflejos metálicos haciéndolas especialmente atractivas a la vista. Esta familia está representada en Europa por un sólo género Calopteryx sspp. donde podemos encontrar sólo cinco especies y numerosas subespecies.

En estado de reposo pliegan sus alas al contrario que sus primas las libélulas.
Los adultos de esta especie que vemos en la foto Calopteryx haemorrhoidalis, son bastantes comunes verlos volar durante los meses de abril hasta agosto, siempre cerca de corrientes de de aguas limpias y muy oxigenadas, donde en estado de reposo como podéis apreciar en la foto, recogen sus alas al contrario que sus primas las libélulas, que junto con los ojos separados de los zigópteros representan la otra gran diferencia con frente a las verdaderas libélulas, que como recordaréis, se tocan un ojo con el otro.


ESPECIE CONTROLADA:
Principalmente se alimentan de insectos (Tricópteros, Plecópteros, Dípteros entre otros) que capturan ayudándose de sus largas patas repletas de pelos fuertemente adaptados para esta función.  Muchas de estas presas pueden constituir una potencial plaga para nuestros cultivos, representando estos insectos un aliado más para nuestro huerto.

Macho de la especie Calopteryx haemorrhoidalis, donde se aprecia los ojos separados típicos de los zigópteros, uno de los rasgos distintivos que nos sirve para diferenciarlos de sus primas las libélulas (anisópteros), las cuales poseen ojos que se tocan como podéis comprobar en las fotos ( ver familia libelluloidea).
BIOLOGÍA:
Los imagos de estas especies, poseen un vuelo poco sostenido en el tiempo no alejándose mucho de sus puntos de agua.  La vida de estos adultos llegan escasamente a las seis semanas, donde su apareamiento precedido de un flirteo precopulatorio es similar al de todas las libélulas.

Los machos Calopteryx haemorrhoidalis suelen ser muy territoriales, defendiendo su territorio de la competencia.
El dimorfismo sexual de esta familia es claramente marcado, manifestándose principalmente en el color de las alas, donde suele ser mucho menos intenso en las hembras de esta familia. Los machos de los Calopterygidae tienen en la cara inferior de los tres últimos segmentos y sobre los apéndices abdominales, una coloración específica muy diferente a la del resto del abdomen, que cuando lo levantan, dejan a la vista esta coloración (captáforos), que parecen facilitar su localización para iniciar la cópula.

Hembras Calopteryx haemorrhoidalis de color marrón claro posadas y en vuelo.

Sus larvas viven en el interior de corrientes de agua clara y rica en oxígeno o a veces en aguas menos móviles, pero siempre suelen encontrarse mayoritariamente en la orilla o entre las raíces sumergidas de plantas.  Es raro verlas nadar, pues suelen desplazarse andando por el sustrato pasando el invierno en forma larvaria hasta que llega la primavera, donde emergen para metamorfosearse en un vistoso caballito del diablo. 

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Por tanto, contar con estos insectos pueden representar una gran estrategia para los intereses de nuestros cultivos, por lo que fomentar su permanencia es más que una buena idea.  La posibilidad de dejar un espacio de agua permanente y de calidad, es una opción para poder contar con la presencia de estos aliados.  Además si observamos su carácter territorial y forma de cazar, el disponer en nuestro agroecosistema de varios palos firmes a modo de oteaderos puede potenciar la presencia de estos odonatos, pues suelen esperar el paso de su potencial víctima antes de lanzar su ataque definitivo en pleno vuelo, además de indicarnos con su mera presencia la calidad del agua, ya que son muy sensibles a contaminantes.

Prefieren corrientes limpias y oxigenadas.
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domingo, 31 de julio de 2016

FAMILIA CRABONINAE

DESCRIPCIÓN:
En esta ocasión dedicaré esta nueva entrada a una de las familias de avispas excavadoras con un gran actividad depredatoria, a la vez que ejercen una gran labor polinizadora para nuestros cultivos.  Por tanto, os propongo su inclusión en nuestra particular lista de fauna auxiliar al colaborar activamente a la captura de potenciales plagas, a la vez de contribuir a la fecundación de nuestro huerto.

Bembix oculata excavando su nido.
La familia a la que me refiero en este post, es la denominada familia crabonidae, y concretamente a la subfamilia Bembecinae donde los adultos del género Bembix sp, se caracterizan por poseer piezas bucales y labro ("lengua") extremadamente alargados, motivo por el que en algunas zonas se las conoce como "avispas de lengua larga".  Estos himenópteros se alimentan del néctar de flores de la familia de las compuestas como Tanacetum vulgare, o de la familia de las labiadas como todas las especies del género Mentha sp u otras familias de plantas como leguminosas, rutáceas o umbelíferas entre otras. Debido a la gran pilosidad del cuerpo de nuestra protagonista, puede transportar el polen que se queda adherido a sus pelos facilitando la polinización mientras se alimenta, dando cumplimiento a ese acuerdo tácito, suscrito desde hace más de 100 millones de años entre la planta y el insecto.

Detalle de pilosidad del cuerpo del Bembix sp.
Sin embargo estas avispas de hábitos solitarios, depredan a otros insectos a los cuales transportan hasta su nido para que sirvan de alimento a sus larvas (lo que se conoce como dieta pedotrófila) y por tanto, de gran interés para el agricultor/a ecológico al encontrar un aliado más, a su particular forma de regular poblaciones de ciertos insectos, que pueden ser objeto de potenciales plagas.

Se vale de sus patas delanteras para excavar en la arena.

ESPECIE CONTROLADA:
Es en verano cuando los adultos de estas avispas, realizan su labor depredatoria de otros insectos alados (principalmente) y de menor tamaño que cazan en pleno vuelo. Principalmente entre sus víctimas se encuentran moscas y homópteros de pequeño tamaño como: minadores, mosca blanca, mosquitos e incluso pequeños microlepidópteros.



BIOLOGÍA:
Prácticamente la mitad de las especies de esta familia, excavan sus nidos en el suelo como la protagonistas de nuestras fotos del género Bembix sp.  La otra mitad en cambio, nidifican en madera o en tallos de plantas, como Lesticia Clypeata y las especies del género Ectemnius sp.  Pero todas ellas, tal como decía, son avispas solitarias cuya hembras depredan a otros insectos que serán transportados a sus nidos excavados en la arena y que servirán de alimento a su prole, mientras han sido adormecidos con el aguijón de sus madres.


Vuelan durante el periodo estival en un continuo ir y venir de nuestro huerto de verano, que alternan con el trabajo de excavar una galería en la arena que le servirá de nido, para lo cual, se valen de sus potentes patas para retirar la arena y confeccionar un complejo de galerías que pueden llegar hasta un metro de profundidad.  Es precisamente en esos túneles, donde realizarán sus puestas y que tras la eclosión de sus huevos, alimentará en el transcurso de las siguientes semanas de forma incansable con una gran cantidad de insectos.  Las voraces larvas deben ser abastecidas continuamente con alimento fresco, para lo cual la hembra no cierra el nido durante su desarrollo, tal como ocurre con otras familias de avispas como por ejemplo la de los esfécidos descritas en anteriores entradas, por lo que son objeto de potenciales depredaciones de arañas u ataques de ácaros parásitos.


MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:

Debido a su forma de nidificar de la mitad de las especies de esta familia, el manejo del suelo se hace fundamental para contar con la presencia de estos aliados.  La presencia de suelos arenosos y sueltos, se hace fundamental, así como la ausencia de labor de estos. Por tanto, como estrategia es dedicar un pequeño espacio en nuestro agroecosistema de un pequeño aranero, que mantendremos sin tocar durante la época veraniega y que servirá sin duda de sustrato para cerrar el ciclo vital de esta avisa excavadora, un miembro más de nuestra fauna auxiliar.

Detalle del abdomen de Bembix sp. introducido en la arena mientras excava su nido.

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jueves, 30 de junio de 2016

FAMILIA ERESIDAE

DESCRIPCIÓN: (Eresus kollari).
Esta entrada la dedicaremos a una familia de arañas robustas y de patas cortas, que por su aspecto quizás podamos confundir "a priori" con los saltícidos descritos en un anterior post de este vuestro blog, aunque como veremos nada tienen que ver con estas arañas saltarinas.

Ejemplar macho de la especie Eresus kollari.
Si recordamos la entrada que le dedicamos a los salticidos, encontraremos diferencias notables con nuestras protagonistas de hoy, la principal de ellas radica en el tamaño de sus órganos visuales, ya que los ojos de los erésidos son mucho más pequeños que los de la familia salticidae, de los cuales, cuatro de ellos se ubican a modo de trapecio delante de la frente y el resto, se sitúan uno en cada  vértice de su cabeza cuadrangular. Concretamente la especie que podemos observar en las fotos tomadas durante este mismo mes en Carmona (Sevilla), es una de las más vistosas de esta familia que nos ocupa, tratándose en nuestro caso de un macho del género Eresus sp.

Erésido macho sorprendido en el envés de una hoja de menta piperita.
Son arañas de suelo que ocasionalmente suben a alguna planta para cazar, pero lo habitual es que lo hagan desde el propio suelo donde construyen tubos de seda muy resistentes que en ocasiones, pueden extenderse a modo de largas alfombras alejadas de su madriguera. Estos tubos de seda están provistos de hilos cribelados destinados a detectar la presencia de las presas más que a la propia captura de las mismas, al contrario que ocurre con otras muchas arañas que tejen telas.  Generalmente, es el propio arácnido el que activamente se lanza contra su potencial víctima cuando detecta alguna vibración en su tela, apresurándose para clavar sus quelíceros a través de los cuales, inyectará una neurotoxina que paralizará de forma inmediata a su presa.

Erésido oculto entre la hojarasca.
ESPECIE CONTROLADA:.
Sus quelíceros están fuertemente desarrollados tal como podemos ver en las fotos, este dato pone de manifiesto su manera de cazar evidenciando que la inmovilización de sus presas, no depende de la tela de araña que tejen sino más bien radica en gran medida, al uso que le dan a estos órganos de gran tamaño mediante los cuales paralizan a sus víctimas. Las presas de esta familia de arañas suelen ser otros artrópodos de suelo como: escarabajos, otras arañas, miriápodos y también algunas hormigas incautas tal como podemos ver en esta secuencia de imágenes en la que nuestra protagonista, da caza a uno de estos fórmidos.

La hormiga intenta plantarle cara pero ya es inútil, la araña ha fijado su atención en ella.
Se lanza  rápidamente sobre ella con sus potentes quelíceros y la paraliza.
Una vez paralizada la muerde y empieza a extraerle sus jugos vitales.
BIOLOGÍA:
Los machos salen en verano a buscar hembras que en esta especie (Eresus kollari), son casi el doble de grandes que él con un color negro o gris oscuro mucho menos vistoso que el de su compañero, manifestando un claro dimorfismo sexual.

Detalle de los quelíceros muy desarrollados
A finales de verano los machos deambulan buscando el nido de una hembra y es cuando más fácilmente pueden encontrarse. No tienen que temer tanto como otras arañas a sus grandes parejas porque de hecho, se quedan a vivir con ellas y comparten su comida. 

Característico prosoma negro y opistosoma rojo escarlata del macho de Eresus kollari. 
La hembra pone paquete de huevos forrado de seda y los mete o los saca del túnel según las condiciones meteorologías, por lo general la araña permanecerá en el fondo de la madriguera de 5-10 cm de profundidad continuamente pendiente de su prole. Cuando las crías nacen, viven junto a su madre y así pasan el invierno compartiendo todas el mismo nido hasta que la hembra muere y sirve de alimento a sus hijas.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
La mayoría de especies de esta familia viven en zonas cálidas; en el centro de Europa sólo se conocen tres especies de esta familia encontrándose protegidas en Gran Bretaña y Alemania, lo que la hace una familia muy valiosa desde el punto de vista de la biodiversidad.

Configuración corporal típica de un erésido, Cabeza cuadrangular y patas robustas y cortas
Para contar con la presencia de estos excelentes bioindicadores así como fomentar su permanencia, es aconsejable disponer de un pequeño rocódromo en nuestro agroecosistema, pues al anidar y cazar en el suelo hacen que sean muy sensibles al manejo del mismo, no gustándoles los lugares donde el sustrato esté continuamente en movimiento. Es por ello que un mero montón de rocas a un lado de la parcela, puede servir de refugio para que encuentren un lugar tranquilo en el que puedan desarrollar todo su ciclo vital sin necesidad de abandonar nuestro agroecosistema.

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jueves, 21 de abril de 2016

FAM. COMPUESTAS

Matricaria chamomilla


DESCRIPCIÓN
La entrada de este mes va dedicada a una de las plantas de nuestra zona mediterránea conocida por muchos, y a buen seguro utilizada por todos en alguna infusión como remedio casero por sus propiedades digestivas. Sin embargo en este vuestro blog como sabéis, no nos ocupamos de las propiedades medicinales de las plantas para nuestra salud. Pero de lo que sí nos ocupamos, es de la descripción de aquellas plantas que pueden resultarnos de interés para nuestro agroecosistema, bien por sus relaciones alelopáticas para con nuestros cultivos, o por la interacción de estas con alguna plaga potencial o con nuestra propia fauna auxiliar.

Manzanilla a primera hora de la mañana con los pétalos aún plegados
En este sentido y como ejemplo, cabe señalar el uso que vienen haciendo nuestros apicultores desde tiempos pretéritos en la utilización de la parte aérea de esta planta, concretamente de sus hojas, que una vez frotadas sobre la piel, protegían de la picadura de las abejas durante las labores propias de su profesión a modo de repelente natural.  A estas alturas ya habréis adivinado cual es la protagonista de esta entrada, que no es otra que nuestra Manzanilla dulce, cuyo nombre científico responde a Matricaria chamomilla, y como ya veremos a lo largo del post representa una de las asteráceas aliadas con el agroecosistema.

Matricaria chamomilla.

Esta planta anual que crece de forma espontánea en nuestra zona mediterránea, es descrita por algunos agricultores biodinámicos como Ehrenfried Pfeiffer, como una planta capaz de actuar como fitoestimulante de algunos cultivos cuando es utilizada como infusión a dosis bajas, y como "herbicida" de algunas otras plantas cuando la dosis es más elevada.

Detalle de la floración compuesta, típica de las asteráceas.


RECOMENDACIONES PARA SU MANTENIMIENTO:
Necesita riego regular e idealmente suelos arenosos ligeramente ácidos y soleados. Su propagación suele realizarse por semillas, recomendando mezclar tierra con estiércol o compost, una vez procedamos a su plantación.  Suelen disponerse a modo de setos a unos 30 cm entre plantas, creando unos macizos homogéneos que faciliten su recolección.


Nuestra protagonista es poco resistente a las heladas, por lo que se recomienda acolchar la planta, especialmente si se la cultiva en zonas frías.


RELACIÓN PLANTA-ARTRÓPODOS:
Su abundante polen la hace una excelente opción como planta nutricia para nuestra fauna auxiliar: crisopas, coccinélidos, arácnidos entre otros.  Igualmente, esta planta nos proporciona una materia activa insecticida muy interesante, procedente de las cabezas de sus flores.

Su flor atrae a numerosos polinizadores

La infusión de esta planta puede usarse como insecticida contra pulgones al poseer piretrinas naturales entre sus flores. Recomendando su pulverización sobre la planta infectada durante las últimas horas del día, pues estas piretrinas naturales son fotosensibles y se degradan con facilidad. Por tanto, una vez realizada la infusión debe preservarla de la luz y utilizarla ese mismo día si es posible.

APLICACIONES PARA EL AGROECOSISTEMA:
Tal como decíamos sobre de esta planta, puede representar por si misma una labor de alianza con nuestros cultivos, que van desde favorecer el desarrollo de cultivos hortícolas como: coles, cebollas, guisantes o patatas por su mera proximidad, hasta la acción nematicidad que ejerce contra el nematodo del tomate como ejemplo, a la vez que sirve de planta nutricia para numerosos auxiliares como hemos visto.

Detalle de un campo tupido de manzanilla

Igualmente, también se han descrito efectos fungicidas de esta planta para la preservación de semillas hortícolas, para lo cual, se utiliza la infusión de manzanilla mezclada con ceniza para preservar la semilla de los ataques de hongos.

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sábado, 5 de marzo de 2016

FAMILIA FORFICULIDAE

DESCRIPCIÓNFamilia Forficulidae (Forficúlidos).
Le dedicaremos esta entrada a un insecto que suele aparecer de manera recurrente en algunos de los  encuentros en los que vengo participando desde el departamento de ecologia del trabajo, desde donde se nos plantea la disyuntiva sobre la idoneidad y permanencia de este insecto en el agroecosistema.  Pues bien, lejos de condicionaros con una respuesta definitiva, pasaré a describir el insecto de modo que podáis sacar vuestras propias conclusiones.

Forficula auricularia en hoja de cítrico.
Me refiero a las llamadas tijeretas (Forficula auricularia) perteneciente a la pequeña Orden Dermaptera que posee algo más de 1.900 especies descritas, de entre las cuales 34 de ellas viven en Europa, y de las que encontraremos en esta época del año refugiadas del frío en algún doblez de alguna hoja o entre la hojarasca, tal como podemos apreciar en la foto.

Este insecto es bastante frecuente en nuestras latitudes, y ocasionalmente pueden provocar daños a las plantas debido a su doble manera de alimentarse es decir, de forma fitófaga comiendo plantas, o bien de forma zoofaga devorando otros insectos.  Es precisamente por ello,  por lo que aparece esta controversia entre los agricultores, al dudar sobre la idoneidad de la presencia de este insecto en el agroecosistema.

Los dos sexos tienen cercos modificados en pinzas, que le otorgan el nombre común de tijereta.

ESPECIE CONTROLADA:
Sin embargo, las "tijeretas" son grandes depredadores de pulgones y otros homópteros, la mayoría de los cuales sí que representan verdaderas plagas a nuestros cultivos, siendo por tanto muy interesante contar con su presencia para combatirlas.  Un ejemplo de cultivo donde es muy valorado es precisamente en el cultivo de frutales como el manzano, donde el pulgón lanudo (Eriosoma lanigerum) puede representar una verdadera pesadilla entre los brotes más jóvenes.  Precisamente es en la depredación, donde sus apéndices abdominales transformados en pinzas y situados en las zona posterior de su cuerpo juegan un papel fundamental, al igual que ocurre durante el cortejo y la cópula donde estos órganos especializados que le dan el nombre vulgar a la especie, es manipulado por el individuo de forma magistral y precisa.

Depredan pulgones con su aparato bucal masticador.

BIOLOGÍA:
Estos insectos de hábitos nocturnos, pueden provocar daños al hacer agujeros en las hojas, tal como podemos apreciar en la foto, o incluso pueden incrementar el daño previamente pueda existir en la hoja.  Son insectos omnívoros y capaces de vivir de materia vegetal viva o muerta, carroña e insectos vivos.  Por tanto, los podemos considerar como grandes descomponedores que evitan la luz del sol y que sólo se activan al atardecer y durante la noche, descansando en las horas de sol entre grietas la propia hojarasca.  En función de la especie la hembra puede llegar a poner entre 20 -80 huevos en una sola puesta.  Estos tienen formal ovoíde, lisos y de color blanco, que son depositados directamente en el suelo protegidos en alguna oquedad donde la hembra los cuida con extraordinaria meticulosidad protegiéndolos de la excesiva humedad y de los hongos que puedan dañorlos.


Detalle de las alas plegadas de estos insectos.
Tras su eclosión en primavera, sus ninfas abandonarán su lugar de nacimiento tras realizar su primera de las cuatro mudas.  A menudo son alimentadas por su abnegada madre, incluso una vez que abandona el nido hasta que son capaces de valerse por si mismas.  Es un insecto con un extraordinario sentido maternal.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA.
Una vez que llegan al estado adulto a final del verano, se aparean debiendo las hembras buscar un lugar para pasar el invierno y poner sus huevos, sin embargo, el macho muere cuando comienzan los fríos siendo la hembra la que cuidará de su prole hasta bien entrado el próximo verano.  Por tanto, es precisamente en ese momento en el que el modo de tratar el suelo se antoja crucial, si queremos favorecer su permanencia, pues labores severas menguaran sus poblaciones, siendo por el contrario fomentadas con la presencia de refugio a modo de rocódromo donde el suelo no sea removido continuamente y permita su proliferación.  Por lo general, podemos decir que las tijeretas prefieren suelos húmedos y cálidos, siendo muy sensibles a los encarcamientos y a los fríos extremos.

Detalle del plegado de sus alas.

El frío suele ser un inconveniente para estos insectos que buscan refugio, Hoja de cítrico.

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sábado, 6 de febrero de 2016

FAMILIA SPHECIDAE

DESCRIPCIÓN:  Familia Sphecidae (Esfécidos).
En esta nueva entrada que nos ocupa, describiré una de las familias de himenópteros en la que todos sus componentes son grandes cazadores de larvas o insectos adultos.  Concretamente me refiero a la familia Sphecidae, que darán buena cuenta -entre sus innumerables capturas- de muchos de las insectos plagas de nuestros cultivos contribuyendo a engrosar nuestra particular lista de Fauna Auxiliar, y recomendando desde aquí su fomento en el agroecosistema.

Ammophila sabulosa sobre olivarda, es una especie distribuida por toda la península ibérica.
Estas avispas solitarias aliadas de nuestros cultivos y conocidas como esfécidos, emplearán su aguijón para inmovilizar a sus víctimas sin matarlas, adormeciéndolas para posteriormente ser almacenadas en su nido junto a un huevo que pondrán en su interior.  Sus puestas, irán separadas en diferentes celdillas junto a varias de sus víctimas apiladas vivas, de manera que no exista competencia entre sus hermanas que se alimentarán de ellas tras la eclosión del huevo.


De esta forma las larvas de nuestra protagonista, encontrarán comida fresca y a libre disposición nada más nacer.  Podemos pensar que esta familia de insectos poseen hábitos macabros, pero en el mundo de los insectos en general y entre los himenópteros en particular, esto es bastante habitual como bien sabéis.

Esfécido sobre flor de tomillo.
Las plantas aromáticas son una excelente elección










ESPECIE CONTROLADA:
De forma general, la familia que nos ocupa está constituida en su mayoría por depredadores generalistas que incluyen entre sus víctimas: arañas, coleópteros, dípteros, lepidópteros e incluso otros himenópteros (como es el caso de la avispa lobo que ya veremos).  Sin embargo y de forma general, se puede decir que encuentran una especial predilección por las larvas de lepidópteros y microlepidópteros, que como bien conocéis... son mayoritariamente los responsables de muchas de las plagas de nuestros cultivos, por lo que contar con sus servicios en nuestro agroecosistema se hace más que interesante.

Philanthus triangulum (avispa lobo, también llamada lobo de las abejas)
Sin embargo, existe una excepción a la norma dentro de esta familia que puede representar todo un inconveniente para un apicultor, me refiero a la avispa lobo Philanthus triangulum, que captura casi en exclusividad a las abejas domésticas (Apis melifera) de nuestras colmenas.  Por contra, vengo observando con menor frecuencia, que es una de las especies menos usuales entre mis escapadas al campo, sobre todo en la provincias de Sevilla, Huelva y Córdoba principalmente, condicionado posiblemente por la alteración de su hábitat.  De todas formas, el daño real que este depredador puede causar a una colmena, es muy escaso y máxime si su población está tan reducida como parece ser el caso.  Sin lugar a dudas, serán otros los responsables de la merma de población de nuestras abejas como son: los propios fitosanitarios (neonicotinoides), parásitos u otros depredadores más virulentos como la propia varroa, que los que pueda ocasionar estos esfécidos cada vez menos frecuentes de donde la amplia mayoría de especies tal como venimos diciendo, no se van a fijar en nuestras colmenas sino por el contrario, contribuirán activamente a paliar las posibles plagas de nuestros cultivos.

Imago de avispa lobo sobre menta.
Detalle de las antenas de la Philanthus triangulum, un esfécido cada vez menos frecuente.
Como curiosidad de la avispa lobo, comentar que se ha descubierto recientemente que son los adultos de estas avispas los que colocan entre los capullos de sus larvas, unas bacterias (Streptomyces sp.) capaces de emitir sustancias antibióticas con objeto de defenderlas ante posibles infecciones.  Estos antibióticos naturales, se encuentran ubicados en unas glándulas situadas en sus antenas especializadas donde, tal y como afirman un grupo de investigadores alemanes y estadounidenses, existe una relación simbiótica entre el insecto y la bacteria antibiótica que se remonta a tiempos pretéritos (Cretácico).

BIOLOGIA:
El dimorfismo sexual en esta familia de avipas de forma general, es prácticamente inexistente presentando en ambos sexos un aspecto similar, de parecido tamaño en alas y destreza en el vuelo.  En cuanto a su tamaño se refiere, podemos distinguir dos grandes tipos de esfécidos:  por una parte unos grandes, de unos 3 cm de longitud colores anaranjados y negros y abdomen alargado con patas largas donde se incluyen géneros como Ammophila, Sphex, Podalonia y Sceliphron, y otros grupos habitualmente más pequeños de cuerpo más robusto y generalmente de colores amarillos y negros, en los que se encuentran las avispas escavadoras con géneros como: Stizus, Cerceris, Bembix, Oxybelus o el propio Philanthus como ya adelantábamos.

Salvia officinalis a la izquierda y Thymbra capitata  a la derecha del esfécido.
Las aromáticas fundamentales para contar con su presencia.

MEDIDAS PARA FAVORECER SU PERMANENCIA EN NUESTRO AGROECOSISTEMA:
La presencia de flores, al precisar el adulto polen y néctar para alimentarse, son fundamentales para estos depredadores y polinizadores.  En este sentido las aromáticas como el romero, la menta, la salvia entre otras... son extraordinarias para atraer a estos aliados.  El diseño de estrategias que contengan floraciones escalonadas, son más que recomendables para contar todo el año con la existencia de flores en nuestro agroecosistema y por ende, nuestros esfécidos podrán desarrollar todo su ciclo vital en ella sin necesidad de emigrar a otro sitio en busca de alimento.  Recordar que su labor depredatoria, es debida a su dieta pedotrófila es decir, para alimentar a su prole pero que es necesaria igualmente la presencia de polen y néctar para la alimentación del propio imago.

El género Ammophila sp, son del grupo de los grandes esfécidos de  unos 3 cm de longitud.
Nuestro esfécido como esta Ammophila sabulosa, escavará su nido en el suelo para nutrirlo con varias víctimas aletargadas que servirán  de alimento a su descendencia.  Es por tanto, que los suelos arenosos también van a favorecer su presencia.  Sin embargo, no sólo en este tipo de sustratos pueden realizar sus nidos nuestros esfécidos, ya que existen especies que utilizarán barro, restos de cosechas, pastos con médula blanda o los propios troncos para la construcción de los mismos.

Tallos o restos de cosecha, pueden resultar idóneos para la puesta de algunas especies de esfécidos.
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